
Una vez que te liberaste de lo que sabías te hizo atar y te mantuvo tras las rejas y saltaste a la libertad solo para darte cuenta de que te enfrentas a lo desconocido y el miedo comienza a infiltrarse, asegúrate de ¡No romantizar tu prisión!
¡El pueblo de Israel estuvo esclavizado por años buscando ser liberado esperando a ser hecho libre! Cuando llegó la libertad se regocijaron, finalmente fueron libres. Se despidieron de una vida de esclavitud y se dirigieron a la libertad. Una vez que entraron a su libertad el miedo a lo desconocido comenzó a infiltrarse, comenzó la queja, la duda se instaló y se hizo realidad. ¿No sabemos qué va a pasar? ¿Dónde terminaremos? ¿De dónde vendrá la comida? ¿De dónde vendrá el agua? Dios proveyó para todos, pero aun así tuvieron el coraje de querer regresar y comenzaron a “romantizar su prisión”, incluso dijeron “al menos en Egipto, tuvimos” …
Me detuve y mi mente dramática fue como ¡ESPERATE UN MOMENTO! ¡¿Cómo se atreven?! ¿No vieron las plagas? ¿No vieron el mar dividirse en dos? ¿No recibieron maná diariamente? ¿Agua de una roca en el desierto? ¿Acaso no estabas gritando a Dios para que te libre y ahora quieres volver? Tus antepasados hablaron sobre el día de la libertad y soñaste con ese día, ahora finalmente lo tienes y estás diciendo que es mejor volver y ser un esclavo que estar en lo desconocido con Dios. Y luego me di cuenta … ¿Cuántas veces hemos hecho lo mismo? ¿Cuántas veces hemos sido liberados y nos hemos mudado de diferentes prisiones? Fuera de la prisión el dolor, prisión de la adicción, libre del resentimiento y la amargura, libre de relaciones horriblemente abusivas o disfuncionales solo para enfrentar lo desconocido y tener miedo. Al tanto que preferimos volver atrás, aunque fuera una prisión horrible que lloramos y luchamos para salir, ¿que enfrentarnos a lo desconocido con Dios?
Comenzamos a romantizar la prisión en la que estuvimos una vez. Comenzamos a decir que no fue tan malo, que la adicción no era tan profunda. ¿El abuso fue mi culpa, tal vez puedo regresar y será diferente? Caminando libremente todo el tiempo recordando el pasado que te ataba solo porque tenemos miedo vivir libres porque nunca lo hemos conocido o vivido. Pero Dios Conoce.
Jeremías 29:11-13 {version Amplificada}
Porque conozco los planes y pensamientos que tengo para ustedes, “dice el Señor,” los planes para la paz y el bienestar y no para el desastre, para darle un futuro y una esperanza. Entonces me llamarás y vendrás y me rezarás, y yo escucharé [tu voz] y te escucharé. Entonces [con un profundo anhelo] me buscarás y me requerirás [como una necesidad vital] y [tú] me encontrarás cuando me busques con todo tu corazón.
¡No mires atrás! ¡No vuelvas! No dejes que el miedo a lo desconocido con Dios, te haga mirar atrás y pienses aun sea por un segundo que ser esclavo y estar atado es mejor que lo desconocido con Dios. El hecho de que sea familiar no significa que sea seguro. El hecho de que te hayas acostumbrado no significa que así es como se supone que debes vivir. El hecho de que no sepas cuál es el próximo paso después de la libertad no significa que no debas tomarlo. Hay una frase que digo todo el tiempo cuando ocurren cosas que están fuera de mi control y el miedo comienza a asomarse y, a riesgo de que suene como una respuesta común a una situación, se ha convertido en mi oración de fe “Dios, sabe lo que yo no sé” Señor déjame ver lo que tú ves, déjame aprender lo que tú quieres enseñarme, déjame caminar a donde tú quieras que vaya”.
Mi oración para ti hoy es que cuando el miedo y la duda comiencen a aparecer, recuerda quién sabe todo y te libera en primer lugar. Que recuerdes que aquel a quien el Hijo libera es verdaderamente libre y asegúrate de no romantizar la prisión de la que él te liberó.
Merita’s Heart



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